Se escucha la música de una fiesta. No tan lejana, no tan cerca. En el interior del cuarto la música de los títulos de Lucky mientras nos preparamos ya para dormir. En verdad Mayra ya duerme. Es una película entrañable para quedarse dormido como parte de ella y despedirse. A la siesta habíamos visto Zama. Anoche Jeune et Jolie de Ozon con un comienzo espectacular a lo Hitchcock que después se fue diluyendo y fue salvado por la presencia increíble de Charlotte Rampling. Por fin terminé de leer Bailando en la oscuridad. También Above the Clouds que en la tremenda soledad de su personaje me acompañó los últimos días del viaje. Mamá que cree haberse salvado de un gran peligro. Llamó a la ambulancia por un dolor en el pecho. No tenía nada pero insiste que se salvó por poco. En el comienzo y en el final los temores a la oscuridad. Los imagino solos en Leloir esperando en la noche a los médicos muertos de miedo y me da vértigo y angustia. Muy agotado por el día de ayer en el Tigre. Remamos hasta el Paraná bajo un sol intenso y una buena corriente en contra. Llegamos de noche con el resplandor y las estrellas apareciendo cada una a su turno. Mucha gente y lanchas durante todo el día. Llegar al gran río vale siempre el esfuerzo. Mayra contenta y yo fastidioso de a ratos, sin saber por qué o qué quiero estos días en que perdí la gracia del mar. Se que la quiero a ella. Durante la mañana de lunes estuve exhausto y sin poder hacer mucho. Mandé un par de emails, escribí unas líneas y leí unas páginas del diario de Abelardo Castillo que para mi sorpresa me invitó a seguir leyendo. Empecé con la idea que leería la primera línea para abandonarlo. Al revés. El test de Carolina. Decía que sí la primera línea era buena valía la pena el libro entero. “Llamame Ismael”. Por la tarde temprano fuimos a nadar y en la apres-midi hicimos el amor y la siesta. Mientras tanto se armaba la tormenta y la gente se inquietaba esperando el granizo. Fui hasta la estación a tomar el tren al centro e inesperadamente llegó un tren rápido a Flores vacío. Como un mundo paralelo donde las cosas funcionan. Roberto, en su mundo paralelo actual lleno de tristeza y final, me escribió que llegaba a la casa de su familia. Salí con la bicicleta bajo los relámpagos y la luz difusa mezcla de nubes y la iluminación de la ciudad para saludarlo y llevarle unos libros.

Parque Centenario. Espero a Vicky en Angelito. De golpe el tiempo es de otoño. Hice el amor con Mayra dormido. Yo dormido, ella muy despierta como todas las mañanas.

Boedo, 19 de octubre de 2018. Como si el mundo nos perteneciera. La mañana siguiente me despierto y empiezo a encontrar mucha música hermosa como si artistas que admiro hubieran estado componiendo toda la noche. Una noche que duró años. Así las curiosidades del tiempo.

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